photo credit: Day 68 of 365 via photopin (license)
Es un adiós sin nada que decir.
Dormía un dulce sueño
sin gestos, sin palabras,
sonámbulo vagaba inexpresivo,
por senda caminaba solitaria
en diciembre, que es hoja que arrancaba
al triste calendario.
Adiós sin acritud. Un sinsentido
sin nada más.
Es una despedida solitaria
que atrás no mirará
y se marca un presente en cada día
sin batallas ajenas y sin causa.
Candados los conflictos en el alma
se anegan las mejillas de rocío
o volcán erupcionan las palabras.
Adiós que no lo sea si volviera
la dulce indiferencia a nuestras vidas.
Adiós que puede ser un vendaval
o silencio sellado en nuestras bocas.