Cada vez que te insistía
clamaba tan cruel silencio
y mi alma por ti moría.
cada vez que te insistía.
Lo mucho que yo quería
y tanto te reverencio,
cada vez que te insistía
clamaba tan cruel silencio.
Caí de un arcoíris al suelo. Me levanté. Encontré la moneda. Sigo pobre. "© Joan Francesc Vivancos Gallego, 2010-2026. Todos los derech...