Soportable es la pesadez
del ser.
Las horas no son eternas,
dejarán de visitarme las mañanas,
llegará ese día con la noche
que cierre mis ojos.
Es soportable, sí, que ese día
me iré sin despedirme,
sin molestar con mis prisas,
sin la espera.
Es soportable
olvidar y dejar atrás
anécdotas que perdieron sentido.
Es soportable ver apagarse
la belleza que fui.
Y aun así,
irme
sin despedirme.
