Entre adornos
y luces de colores,
la Navidad llena
las cajas registradoras
con dinero
y buenas intenciones.
Hay carrillos llenos
de vísceras y aire
detrás del ventanal
de la hamburguesería.
Con humo en mis pulmones
miro el móvil,
no hay mensajes tuyos.
Me marcho calle abajo.
