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09 junio 2025

Un verano


Fotografía: Nuria Vivancos 




En el salón,
la fotografía del minero
preside la pared.

Blanco y negro.

Su mirada
sobre la mesa llena.

Nos alojamos
en la antigua hostería:
mis hermanas,
mis sobrinos.

Las Pedreras nos reciben.

Ya no somos
los niños de entonces.

Algunos nombres
faltan en la mesa.

El minero sigue ahí.

Nos mira.

 

 

 

06 septiembre 2024

Verlos recoger






Se recogen los barcos de la pesca 

titilando el lucero del alba; 

anuncian pronto que va a amanecer. 

Cada estío los veo.


Con su faena voltean el cabo, 

surcando la noche cerrada; 

por delante de la cala 

pasan camino del puerto. 

Canta la ola en la roca.


Los veo cada estío 

sin velamen que tender. 

Hasta que Dios me reclame 

quiero verlos, 

de nuevo, con sus luces pequeñas.


Se alejan con el manto 

de la noche que abriga al bajel.

Viran siguiendo la luz del faro. 

Otraño quiero verlos recoger.










21 agosto 2024

La brisa de la madrugada

Imagen de macrovector en Freepik/composicion-nieve-remolinos-viento-realista-fondo-transparente-oscuro-vista-soplo-aire-ilustracion-vector-copos-nieve





Agradecidos mis pasos 
caminan pausados buscando 
los plataneros que aquí rememoran
mi niñez con su altivez.

Da la vuelta la brisa, en su caricia, 
a la memoria de ardentía del estío.
Ardentía que impide el dulce olvido
(de los nombres), 
desesperándose Morfeo.

Se difumina el recuerdo 
del sudor en la espalda
—caía también en la sien 
la lágrima que incita la calima—.

Brisa batiendo tan dulce 
los pies, el semblante, 
el alma y el día.

Vencida oscuridad 
por la luna llena 
tan nívea toca su luz la ventana.
De ansiada calma se amanta el reposo.

Brilla la luna llena y le regala 
su reflejo de Sol a mi vista.
En mis ojos se traza la imagen 
de quién durmiendo sueña con estrellas.




06 julio 2024

Misantropía estival sin filtrar

 





No hay leones en la Casa del Jacinto,

no bromean sus pomos con niños alocados en azúcar;

solo hay arena.

 

Con buenos gestos,

amables sonrisas,

pegajosa humedad

a pie de playa,

con poemario

de poetisa dedicado,

me siento fumando el salitre arrullado

por las olas.

 

Aguanto a los urbanitas

asilvestrados

por tanto exceso de mar,

de luz

ensayan un sainete familiar:

la pubescente Lolita

pone cara de aburrida;

parece comer limones,

tan rica es su abulía.

 

O comen la paella indiscretos;

pareciera que no coman

arroz con leche en su vida.

 

Prefiero la puericia empalagosa

con cola cao,

y cereales más almibarados

que manzanas azucaradas de las Ferias;

así tanto gritan,

son tarzanes

sin pipas ni manises.

 

Gritos pegan

los fantasmas

que aparecen

de improviso;

siempre van

de dos en dos,

parecen cuñados

sacados de un libro de terror.

 

Escojo conversar

con camareras,

son mejor que un libro,

más vida enseñan,

son más sinceras;

el sí es sí

el no es no.

 

 

 


24 agosto 2016

Un liso y largo silencio



Designed by Freepik





El viento vira,

cincela un rizo en la marea,

su guante acaricia

la arboleda;

hervores vapulean la rompiente.


La vista se vuelve ante la mar

que, con inquieta cadencia,

atisba la frontera

del horizonte con las nubes.


Sobre las olas se dibuja el sol

tatuándome su luz.

Luceros van y vienen,

titilan, se esconden,

reiteran su leve timidez.


El alma se ha hecho fuerte con el mar,

se disipa la memoria.


Se esfumó

en un silencio largo y liso.

 








30 agosto 2015

Cuando se ha ido la luna

photo credit: Solitaria... via photopin (license)




La ola descansa a la orilla del mar.
Perlas de sal y coral nos bendicen
y los labios comienzan a nadar.

Se va la luna y susurran las olas.
Gusto tus labios (cato dulce pruna),
entre rocas, arena y caracolas.

Van despertando las luces del día,
la brisa lene acaricia el momento
y el alba acuna dulce melodía.








04 agosto 2015

Acariciando el silencio







Muere la ola en la orilla,
en espuma susurra la nueva alborada.

Una línea traza la gaviota
hacia el horizonte. 

Delinea en su vuelo la frontera 
de luz, venciendo a la triste tormenta.

En agua se desliza gris la nube,
el céfiro nos mima y acaricia el silencio.
                    


              

       










31 julio 2014

En los ecos del silencio


photo credit: Semio via photopin cc


Llega el mar con sus barcos,
con sus simas profundas
y la orilla que miman las olas.

Con sus manos tan cálidas Julio escapó
arrostrando las cargas en la espalda;
con sus buenos deseos se despide,
con rotos calcetines
desprendidos de sus pies
hollando tristeza en la arena.
Tristeza de adioses y buenos augurios.

Desgarrados se esfuman los deseos
chocando el salitre en la roca.

Sin sandalias gastadas marcha Julio 
en la vereda.
Se va sin caminante.

Julio se va y vienes
con la música a otra parte.


                Julio 2014-Septiembre 2024-Febrero 2025





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