A conciencia prepara el caminante
lo imperioso que le lleve adelante.
Nada atrás dejará sin olvidar,
nunca a nadie de menos irá echando.
El Cielo, senda de lento trayecto,
a cualquiera en ese largo proyecto
le obsequiará ameritado gozar.
Una palmera abre sus brazos, quieta protege a sus hijas. Una farola apagada, un silencio amortiguado por los pájaros, un mediodía que no se ...