Archivo del blog

Alauda

Mostrando entradas con la etiqueta Introspección. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Introspección. Mostrar todas las entradas

29 mayo 2024

Encerrado en mi burbuja

Fotografía de Zohre Nemati




Igual que las palabras
hay distancias que hablan,
sin que las vocales 
crucen el tiempo, 
sin que los espacios 
encierren consonantes llenas.
Las palabras que 
nos ponen el espejo,
sin más,
un reflejo: 
esa dura distancia 
que nunca se acorta.





18 abril 2016

La sombra de Dios








Surgen copiosas 

las sombras, esquivas, 

eterno séquito

rasgando su noche.


Expectantes quieren 

del día amagarse 

en su velo azabachado.


Sombras inquietas

tan solemnes 

sin vida propia, 

nómadas solitarias, 

amargadas, tenaces,

moviendo su contorno

en paredes y caminos,

besando fieles 

las huellas del huésped 

delineando su mudez 

en su tez tan oscura.


Sombras silentes y afónicas,

disimuladas, calladas, 

asidas a los cuerpos

son errantes almas 

esposadas a la vida.


Sombras que se escapan,

bailan idas,

se dividen y redoblan

en su sombría silueta.


¿Somos nubes

reflectadas a la tierra

opacas y solemnes?


¿Penumbra somos, 

umbría infinita 

que proyecta 

la mano tiritada 

del esclerótico 

Dios moribundo?



31 julio 2015

El barro en los pies

photo credit: mitos via photopin (license)


(Poema inspirado en Pies en el Barro de Juan Cabezuelo)




Polvo somos buscado, 
nos convertimos en polvo,
en polvo descubierto 
antes que nazca y en cualquier portal 
barro obtenido, polvo 
en cualquier recodo enamorado,
en cualquier barra, 
en cualquier cita.

Somos cenizas 
sobre cenizas, 
como el Mayor Tom 
de vuelta de la ciénaga 
de la heroína 
quien alucina en su propio fango.

Nos moldeamos en arcilla 
para acabar siendo 
comida para gusanos 
o reliquia en el nicho.

Polvazo, polvareda, 
polvo menudo de talco perfuma
las heces que dejamos tirando la cadena.

Expiamos la culpa, 
se atraganta el último trago.

Somos barro que se reencarna 
en polvo de estrellas,
en el arrobamiento perpetuo
enajenados estamos de barro 
de la cabeza a los pies
provocando cataclismos, 
poniendo nuestro retrato
bocabajo quemados 
en dulce vino ensimismado,
tirando cubos de heces 
desde nuestra torre de marfil
a los viandantes.
 
Somos Segismundo 
creando estercoleros
de karma que embadurna 
las calles cerrando el círculo.

Somos Onán 
llenos de légamo 
eyaculando los gritos
y nos tragamos la ciénaga de los silencios 
masturbados y sin flema.

Nos gusta complacernos 
pisando charcos,
pisando pies, 
dejando huellas de deyección
y mascando el tabaco de las buenas acciones.

Somos peores que canes,
ellos dejan meadas y se marchan.

Plantamos el rosal con hez hedionda, 
sacudimos el barro en nuestros pies.



                Julio 2015-Octubre 2024








Entrada destacada

La caricia del tiempo

Imagen generada por IA de Google Gémini No hay prisa, solo tiempo, como el tiempo de la flor. Un día el cielo recordará las manos. "...

Entrada destacada