Igual que las palabras
hay distancias que hablan,
sin que las vocales
crucen el tiempo,
sin que los espacios
encierren consonantes llenas.
Las palabras que
nos ponen el espejo,
sin más,
un reflejo:
esa dura distancia
que nunca se acorta.
Pasó la nube en el cielo. Pasó el cielo en la noche. Pasó la noche en la luna. Pasó la luna en la tristeza. "© Joan Francesc Vivancos G...
No hay comentarios:
Publicar un comentario