Siento el mar cerca,
todavía cerca,
y pienso
en su abismo.
Sé que cuando llegue la hora
vencerá la noche
meciéndonos en sus olas.
Caerá la sombra,
titilarán las estrellas
y soñaremos
sin despertar bajo la luna,
apagándonos como
una vela
entre lo que fuimos.
¿Nos guardarán?
¿Quién escribirá en nuestra lápida?
Dime si tomarás las riendas.
Dilo,
antes que el día se apague,
antes que el mar nos cerque
en su abismo.
