Estatua de Livia. Museo del Louvre. Wikimedia Commons
Un ojo de agua
se desliza
bajo mis pupilas.
Miro tu ausencia.
En el pecho
aún arde
donde apoyabas la frente.
Tu sonrisa.
El tacto.
Rescoldos
que no se apagan.
Cruzo tu nombre
y regreso.
Un ojo de agua
se desliza
bajo mis pupilas.
Miro tu ausencia.
En el pecho
aún arde
donde apoyabas la frente.
Tu sonrisa.
El tacto.
Rescoldos
que no se apagan.
Cruzo tu nombre
y regreso.
Imagen generada por IA de Google Gémini Persigo con mi vista el horizonte buscando descansar la vista; se posa el negro nublo flotante anunc...