Archivo del blog

Mostrando entradas con la etiqueta La Mar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta La Mar. Mostrar todas las entradas

08 agosto 2019

Olas y álamos






Olas como alondras entre espuma vuelan
estáticas, lívidas. Nívea espuma que emerge, 
se riza y nada anodina.

Nada sola ensimismada 
como un álamo 
de enigmática figura inerme.

El álamo erguido 
mira al Cielo.
Él pío impetrante, él
ávido de Dios, 
larga vida arraigado en fértil tierra.

Verdes olas, altos brazos, 
quedas vigías, edénica actitud 
invoca la vía señalada; 
senda trazada en sus troncos.


24 agosto 2016

Un liso y largo silencio



Designed by Freepik





El viento vira,

cincela un rizo en la marea,

su guante acaricia

la arboleda;

hervores vapulean la rompiente.


La vista se vuelve ante la mar

que, con inquieta cadencia,

atisba la frontera

del horizonte con las nubes.


Sobre las olas se dibuja el sol

tatuándome su luz.

Luceros van y vienen,

titilan, se esconden,

reiteran su leve timidez.


El alma se ha hecho fuerte con el mar,

se disipa la memoria.


Se esfumó

en un silencio largo y liso.

 








10 agosto 2016

Su sutil mimo










Suavemente se desliza

cubriendo la orilla la ola,

el sol mi faz arrebola

y mis ojos hipnotiza.

Siento la piel que se eriza

por la brisa que me envuelve

sintiendo que al fin me absuelve

de la noche y de su sombra.

Su 
mimo sutil me asombra

y al calmo mar me devuelve.






30 agosto 2015

Cuando se ha ido la luna

photo credit: Solitaria... via photopin (license)




La ola descansa a la orilla del mar.
Perlas de sal y coral nos bendicen
y los labios comienzan a nadar.

Se va la luna y susurran las olas.
Gusto tus labios (cato dulce pruna),
entre rocas, arena y caracolas.

Van despertando las luces del día,
la brisa lene acaricia el momento
y el alba acuna dulce melodía.








06 agosto 2015

Un adiós con la mirada

photo credit: PlayaBN via photopin (license)




Antes de sucumbir, el agitado mar
remueve convulso su espuma nívea.

Muere el piélago en la arena, 
en el dique las olas se rompen en hervores.

Al norte la palmera se sacude
(de nuevo vuelve a moverse),
aventada por el Noto. Se apuntala 
el áspero tronco tenaz
a la greda con sus raíces.

Está la gavina volando
buscando del faro el refugio
que fija el rumbo al navegante 
en queda tan larga,  
hacia buen puerto 
en su bajel.

Se descabalgan algodones grises 
a cargar con sus remos
gotas que con salitre besan rocas 
donde se aferran algas y moluscos.

Con las luces primeras ha arribado la pluvia,
el líquido elemento empareja el azul 
con el suelo.
El confín en mis ojos se difuma,
tan árida se baña la arena en la llovizna.

Fija un adiós la vista en mi memoria.




Entrada destacada

Suspendido

Una palmera abre sus brazos, quieta protege a sus hijas. Una farola apagada, un silencio amortiguado por los pájaros, un mediodía que no se ...

Entrada destacada