En la riba
donde el agua se estanca
me sumerjo
en la memoria,
me debato en el presente que se marcha.
En el río
contemplo la corriente que me arrastra
y vuelvo al mar
mecido entre las olas.
Ahora retorno a lo real,
desprendido de lo vano,
del propósito extinto
que se escurre entre mis manos.
Antes,
retomé la ruta del silencio.