con su traje de soles,
con el frio que desprende,
en lo alto de su cima.
No me persigue la luna
con ese silencio hiriente,
con ese frio que destila
meciéndose desnuda.
No me persigue la luna
con sus ojos de diamantes,
con su risa socarrona,
estremecida en su colina.
"© Joan Francesc Vivancos Gallego, 2010-2026. Todos los derechos reservados. Queda prohibida la reproducción total o parcial de estos versos sin autorización expresa del autor."
