El canto del mirlo
despierta la conciencia
buscando una respuesta.
Trisa,
se posa,
vuela
rozando la noche con su pico.
En la rama
insiste,
se reclama,
declama con paciencia,
se acerca.
El canto del mirlo
anuncia
la sombra que se aleja.
Lóbrega es la noche cerrada que examina, que atribula con la sombra difumando el perfil. Tirana inflige la ausencia de la luna y del titila...
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