Escaleras interminables,
sitios enfrontados como un tren,
mordiscos y pellizcos
por faltar al trabajo.
Iba rápido,
construía aquello
mientras soñaba.
Una certeza,
una voz que no salía.
Amenazaron con despedirme.
Me fui.
Un sonido tras la puerta. Pasos que arrastran los pies. Voces en la cocina. Acepta la ceniza el cenicero. Soplo la pavesa. Mis dedos tunden...
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