photo credit: Horizonte de sucesos via photopin (license)
Llevas clavado un estigma
-el que sazona los rotos espejos
en sortilegio- de forma punzante,
pintando desnivel que cubre el rímel
corrido en cálidas cándidas lágrimas.
¡Cuántos fingidos gozos,
cuántas mañanas bonitas
envueltas en muchas noches!
Sueños y planes caídos en saco tan roto.
Exceso de una voz desgarrada en un disfraz
de ánimo agrio y postizo, en seco vómito,
de expulsadas tensiones y distancias
que se rozan de puntillas
en un alambre.
Vista que busca, con cada mirada,
el ícono de Dios disfrazando la verdad
de errante errata, que entrando en el túnel
la muerte convierte en luz
ansiada de larga noche.
En los besos derramados
en el borde del cáliz
que se bebe y está vacío.
Vacío de ese amor impuro
que no es amor, sino sombra
del pentagrama escrito con las palmas
de las manos el aire acariciando.
Orillas confundidas entre mares,
arenas que alimentan
el hambre de tan mal sentido amor,
de espinas que rosas parecen.
Hay preciosos versos
tras una máscara ocultos.
Inunda la tragedia el fértil valle,
el veloz remolino regala
el fondo a ninguna parte.
Mis pasos van andando en otra calle.
Marzo 2015-Octubre 2024