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29 junio 2014

Ojos de barro







Acabamos cavando nuestras zanjas

en trincheras que se mueven en el barro

(cenagal del breve amor,

un pantano de lacónicos amantes).

Nuestros rostros el hambre disimula

de aquellos que exhalaron ya sus días.


Nuestros cuerpos valientes arrastramos

y, con duros mendrugos, la dulzura

lambe los secos labios agriamente,

encogidos en lodo, rodeados de intrépidos

e inertes sacrificios ungidos en memoria.


La aguerrida Atenea ajó el anhelo

en alambre de espino en cada herida,

en abierta batalla cruel y desolada.

En nuestro templo las pieles no se rozan.


Montículos de légamo sube el centinela

y muere en fango con su rota ropa 

por fiero tajo de cable. 

Vencido.


Frente a frente, cuerpo a cuerpo,

cargué bayonetas de ósculos

en sucio cieno embarrado

en cada adiós más profundo.


Con el limo del lucero soterré

en un ocre sepulcro a los audaces.




                                            Junio 2014--Agosto 2025

28 junio 2014

Acenelbe






Es un vals sin intérprete,

sin música, 

que con el suspiro de la melodía muda

nos hace ir quitándonos la máscara

complaciendo al pensamiento 

que arrulla levemente el aire.


Son los primeros compases,

prologados por caricias,

los que nos convierte en bailarines

con esa inocencia pueril

en que las horas son eternas

y ajenas a las vueltas de tuerca

que abren y salan los poros del alma.


Marca un ritmo tu compás

y tu sonrisa medrosa esconde melodías;

tras un rostro adusto

hay un vergel de inflorescencia,

una tupida floresta,

un bosque mágico

donde candas las palabras

y donde sé que guardas la llave

que parará el baile de la Tierra

sobre su eje.


En el infieno florece

tu luz que borra a la sombra,

mutando las cenizas en jardín.

 

Tú eres santa armonía,

un Sol de trenzas

que se acerca

y queda en la memoria

oculta, de pasada, de soslayo,

rimando ternura.


Si se acaba este vals.

¿Quién dijo poesía?

 


Revisado en diciembre de 2025





26 junio 2014

Finos hilos

Son hilos finos
las sonrisas ausentes de colores
que tú dedicas cada día
sin enhebrar
la amanecida
en el ocaso,
con cada fanal perezoso
que más acá barrunta
o do quiera se pierda 
tu vista.

(Se dilata un dolor que está pinchándome,
la sanguijuela liba en rota aguja
rabiosa que me arranca
la sangre)

Hilos,
hilos son de colores
violáceos,
de oliva,
de cielo,
de nieve,
de luto,
marrones.

Grises como las nubes en el cielo
que preludian la noche oscura y lluvia
que cayendo de néctar mojará
tu pelo de hilos.

Con tu sonrisa te descoses,
tus comisuras se deshilan,
cataratas de risas se contienen
en cada carcajada de tu boca.

Con labio cerrado
en el ocaso vagas y vagas si amanece.
La aguja no se ensarta
cada día que ausente me dedicas
con tus colores
en tu sonrisa como finos hilos.






22 junio 2014

Sin banquete en un banco


Fotografía: https://secure.flickr.com/photos/pasotraspaso/6237391353/lightbox/




Andaba pensando 
en los colores del cielo,
los de las claras mañanas,
en celestes 
Pegasos de hierro 
que no vuelan
sino navegan 
por alquitranes, 
entre continuas
rallas pálidas, 
en mares de negra lava.

Entre sombras, 
sin compás ni cartabón,
caminé entre plataneros 
que a la niñez me llevaron.

Aquellos dejaban sus sombras 
majestuosos
en este nuevo estío
arribando 
con sus primeras nubes,
en un domingo con celebraciones
después de hacer mi trabajo.

Paseando en zigzag 
para no encontrar 
otros hombros, 
otras caras,
pensaba yo en la sopa boba
dejando atrás los Arcos,
la avenida, el paseo, 
los árboles,
su acueducto, las mesas y las sillas.

Abandonado de alegrías 
y tristezas,
con la mente en blanco,
meditaba, en que sé yo.
A mi lado había velas, 
jardineras, la mole de piedras 
que asemejan un velero dormido
al que subir y escapar
de la cruda realidad.

Y vi una niña casi de blanco
sentada en un banco 
con sus padres.
Jugando de pie 
estaba su hermano.

Hizo hoy la pequeña 
su primera comunión 
vestidita de crema 
(la Inocencia en su carita 
dibujábase en tristeza).

Quise pensar que no era tal,
solamente la paz, la tranquilidad,
de esa bruma que se escapa
silenciosa por el aire y nos engaña

En estos tiempos 
de grandes fastos, 
nos invade la pobreza 
de quienes buscan 
entre las pieles de plátanos
mendrugos, duros o blandos, 
entre las bolsitas 
de los supermercados
sea lunes o sábado,
en los domingos bulliciosos 
o en los martes apagados. 

Buscan entre basuras
dejando vergüenzas a un lado. 
Buscan puchero y papeles
para vender a peso. 

Fuma alguno las colillas 
que atesora en una bolsa.
Los hay que
dejan pasar los días
y noches comiendo del aire
pensando en la sopa boba.

Es este un tiempo atrasado
con niños que comen
bien en los colegios 
mientras sus papás
no encontrarán un trabajo, 
y quien lo tiene
lo hace a destajo 
con pocas horas,
con sueldazos de pobre 
desgastados sus zapatos.

En su primera comunión
esa niña 
(lo mismo que otros niños),
no tendrá banquete, 
ni sardinas ni regalos.

Sentadita en su banco 
con sus padres y su hermano,
atardeciendo
un domingo con sus nubes,
con medio Sol,
yo volvía del trabajo
y la niña maduraba ya sus días.




21 junio 2014

Cuando me querías sin quererme




Fotografía: https://secure.flickr.com/photos/siobhansilke/452440917/sizes/o/in/photostream/

“Los sufrimientos serían menores entre los humanos si éstos dedicasen su fantasía con menos ahínco en evocar el recuerdo de males pretéritos, antes que en hacer soportable un presente anodino.”

Johann Wolfgang von Goethe




Me enseñas tus graciosas sandalias
riéndose en una foto
como si imitaran tu sonrisa.

Te contesto con un selfie
y es curioso que en mi cuarentena
me retrate en esta alegre estupidez.

Al hacerlo sentí vergüenza.
Esa vergüenza que no tengo
desposeído de mi sonrojo
cuando me lanzo a abordar tus entrañas.

Tú vacilas con mis silencios,
con mis huidas, con mis desaires.

Si no hablo,
si no necesito conversar,
si no preciso expresar palabras
es porque me basta con verte sonreír
o comer asaz, tan deprisa,
despreocupada, satisfecha,
henchida de alegría y de cariño.

Soy un mirlo en tu mirada.



Nota del autor: Versión definitiva del poema, gracias a los excelentes consejos e indicaciones de los compañeros del Foro Poético y Literario Ultraversal (www.ultraversal.com). Madrid, junio de 2015.

20 junio 2014

En mi calma





Calla gris el edén rayando el alba,
gorjean pajarillos ajenos del ruido
y en mi rito comulgo valerianas. 

¡Qué tranquilo Cielo gris!
Casi toco tu mirada.

A mi vista un barniz frondoso y verde,
acá un chopo, allá un olmo,
mientras me dibujas tu tristeza,
cielo gris,
en la mirada.

Tonos verdes me miran sin verme,
¿Qué pensarán de mí las raíces, tronco y ramas?

La cordura es desmesura.

Leyendo negras letras viajan nómadas, 
son romeros,
reprimen su ansia
(encarnada locura),
se hacen montaña, 
valle y oasis donde yacen, viven, finan.
Son atardeceres.

Caminantes sin camino.
Sus destinos son horarios, 
ritmos despiadados,
para ser, hacer y actuar.
De todos así se espera.

En mis iris,
Cielo gris,
hay una forma con guadaña.
Un éter.

¿Qué se yo? ¿Un sueño?

Viene o va, no anda, no para, ni está.
La fe no confía esa espera, 
cuando quiera vendrá.

A mi vista tonos verdes,
majestuosos,
bañados en Sol, dibujados en oro.
Dicha calmada, avivada calma
de hoja blanca y celeste, 
botica ansiada, droga y dicha.

Se enfría el café, 
se anuda la garganta,
se aparece tu mirada
y el alma se sojuzga.

Las palabras se enfrían,
mis manos se hielan
cuando decirte quiero mucho o nada.

Dime, ¿Qué es la nada entre la nada? 

Sin más te lo requiero 
desde el pozo más profundo, 
aljibe oscuro de bruna esencia.

¡Qué quieto estás Cielo gris!

Y que agitada está mi calma.

Sorbo el frío café
hecho otrora como manda el canon,
con agua. Día a día en que repito
los rituales, las misas y los mantras.

No hay caminos, hay bosquejos.

Hay quienes suben las persianas,
a tomar van al café el churro, las dos porras
y leen el Marca.

Ora se alza la aura,
ora ruidos, chirridos,
vecinos despertando
reiteran su rutina.

Sin rutinas
árboles no habría
ni limonadas,
ni hoy,
ni el ayer.

La gran Máquina
está en marcha.
Siguen los arpados
con su pio pio
y con sus cánticos,
cántigas del hambre
o de la chicha:
la lombriz,
la mosca
o la miga de pan.

¡Ni qué verde,
ni qué valle!

¡Ni campanas
sobre campanas!

Me gustan los árboles,
sentir la brisa,
pensar tu cara,
tus caderas,
tu sonrisa,
tu pelo,
tus uñas
y hasta tus bragas.

Las cosas son
y lo que no,
se tira por el vano.

Me gusta,
ya ves tú,
el perfil de tu mirada.

Recuento los surcos
de mi cara,
confiero que he de afeitar
esta barba que pincha,
que roza como avispas.

¡Qué sereno Cielo gris!

Que agitada está mi calma.

 


Junio 2014-Julio 2024


17 junio 2014

Devaneos vanos

photo credit: AL León! via photopin (license)




EL DESEO

¿Quién es el que en sueños me desvela?

Es ávido, combo y es extremo a conciencia,
rompe el aullido dócil, estulto ser dolido,
llevando huero aquello que ansía el penitente.

Vanidad de ser como Dios y ser perdonado.
Luego del tercio día 
volver del Tártaro y ser ambrosía.

Desde el mármol donde escribo
laudes sin fin encomiándote, miro y te digo:

  - Sí, aspiro a la nada en algo. 

  - ¿En qué?

  - Entre tus piernas.




LA DESDICHA


No querría salir
aunque un viento helado 
me hiriera por dentro.


En tu bilis guardaría
el tarro y la pringue, 
tus esencias,
y mis muchos abriles 
abrirían la alacena.


Higos, dátiles,
rojo y verde 
melón de Argel.


Mi desdicha
se pinta
de azul, de rosa 
y de violeta.

Hay naranjas 
y limones,
fresas, 
chocolate 
y mortadela.



LA DESPEDIDA

Lo sé.
No lo sabrás 
por mí 
si opto
por liberarte 
sin odiarte 
ni idiotarte.

Consagra el cáliz tales dones.

Hiel acibarada
que amarga 
amaneceres de ocasos,
y diluye lo azul 
en blancos algodones 
que pesan y caen.

¡Ay!, sigo sin ver París, 
Nunca moró Roma en ti. 
En tu ventana nunca estuvo Roma,
ni París.

Soy la libre nao
que a la deriva
besa la sal
y arroja peces
por la borda.





15 junio 2014

La fuga de Logan




Hace 38 años que se estrenó está película a la que me atrevo a llamar "de culto". Está basada en la novela homónima que se publicó en 1966.

Hay diferencias, y muchas, entre la novela y el filme. No deseo desvelarlas para que quien lo desee pueda leer y ver la una y la otra.


En el Siglo XXIII los humanos viven en ciudades cubiertas por una cúpula que les aísla del exterior. Una guerra nuclear hizo inviable vivir fuera. Hemos de tener en cuenta el miedo al conflicto nuclear que había en la época en que se narró esta historia. Hasta mediados de los setenta había en la literatura y el cine del género de anticipación, cierto gusto por los futuribles post-nucleares. Mad Max, por ejemplo.


El control de la natalidad era otro de los temas recurrentes de la década de los sesenta. Y así se explica que en el futuro donde se sitúa Logan, la población al cumplir los 30 años dejaba su paso a los “reencarnados” por mor de la clonación. Nuestro protagonista, de hecho, se llama Logan 5.

El futuro distópico de La Fuga de Logan es lo que define, aunque no solo, a esta película con la que acabó con un ciclo en el género. Un año después se estrenó Star Wars. La ciencia ficción de la gran pantalla no iba a ser ya lo mismo.

La película tiene, a mi modo de ver, su atractivo en el argumento, la fotografía, la banda sonora, el vestuario y, por encima de todo, el reparto.

La Fugan de Logan está protagonizada por los ingleses Michael York y Jenny Agutter. Michael York, a pesar de interiorizar el papel y dotarle de cierto dramatismo, queda eclipsado por una joven actriz con una belleza exquisita.


Cuando vi esta película por primera vez era un niño. Tendría 9 o 10 años. Sencillamente quedé prendado de la actriz inglesa que hacía el papel de Jessica 6. Personalmente me gusta más que Ava Gadner. Incluso más que una de las actrices secundarias de la película, icono sexual de la época, la rubia de bellos rasgos, la malograda Farraw Facett-Majors.


Los otros papeles secundarios recaen en Richard Jordan, en el papel de Francis 7 y Peter Ustinov. Como curiosidad el hijo del director, el también inglés Michael Jordan, es otro de los actores de esta distopía.


El papel de Jessica 6 tiene relevancia e importancia en el argumento. Como en la canción, Logan sin ella no es nada. Ella va a ser el catalizador de lo que Logan no se atrevía a concluir en sus refllexiones en alto de cierto sentido ontológico.

La sociedad joven, incluso claramente infantil, está caracterizada por el ocio y el hedonismo. Lo que pueda parecer utópico (no hay clases, no hay opresores ni oprimidos), ideal (no existe el patriarcado, las relaciones sexuales son libres, no existen ni el matrimonio ni las uniones de hecho, la familia y la religión han desaparecido, así como la filosofía, la política, las ideologías y las castas), nos dibuja un panorama que ni el anarquismo ni el comunismo, ni Podemos, soñaron, pero que encierra, no solo la crueldad de una muerte prematura y pública, sino el destierro del amor y de cualquier vínculo interpersonal y familiar. La función reproductora del ser humano se limita a donar los óvulos y el semen para perpetuar la raza humana.


Solamente el color de la vestimenta diferencia a los individuos según su etapa vital. Eso sí, hay una zona de excluidos (aunque tienen el mismo final fatal que el resto de habitantes de la Cúpula), hay personal de mantenimiento y un cuerpo que vela por el orden, “los vigilantes”. Logan es uno de los “vigilantes” que se dedican a perseguir a los fugitivos. Los que huyen lo hacen para no participar en el “Carrusel”, espectáculo público donde quienes cumplen 30 años son volatilizados.

Una inteligencia artificial es la que organiza ese paraíso donde las únicas actividades son el relax, los paseos, fornicar incluso en orgías (la escena psicodélica en la Zona del Amor es una de las más expresivas, incluso habiéndose recortado 15 minutos de sexo explícito en el montaje final), hacer gimnasia, cambiarse de rostro (o de cuerpo entero) y acudir al Carrusel a pasarlo bien.

Solamente unos pocos tienen la esperanza de vivir más en un lugar llamado “Santuario”. Nadie sabe donde está, ni siquiera el mega ordenador que se ocupa del bienestar de esa comunidad de felices despreocupados.

La película, sin embargo, quiere avisarnos sobre los peligros de desviarnos de nuestra naturaleza gregaria. Sin amor no hay compromiso. Sin compromiso no hay generación de ese vínculo que nos inmortaliza llamado familia. Sin familia no sabemos quienes somos al no tener un pasado que nos defina y que podamos legar a quienes nos procedan.

La Fuga de Logan parece anticiparse al “No Future”, eslogan del punk que surgió por antonimia al pop, el rock y el hippismo del amor libre y de la huida de la sociedad. Los peinados setenteros, lo psicódelico y el ambiente de centro comercial son unas de las particularidades de esta película.

Habrá a quien le parezca ñoño el proceso del enamoramiento y de elegir pasar una vida en común de los protagonistas. Pero, tal vez, sea verdad que el amor mueva montañas, junto a la fe que Logan y Jessica se profesan.

Una de les escenas más emotivas es cuando los protagonistas descubren, en un amanecer, el Sol. El grado de ignorancia de estos seres humanos, hijos de la tecnología y de la ciencia, es más que obvio. Es en ese momento cuando una elección primaria, la de querer estar juntos, en Logan y Jessica, comienza a emerger.


Resultará para algunos infantil, rallante en lo naíf, ese proceso de enamoramiento que se inicia, en un principio, como una fuga en busca del soñado Santuario (huida de la Caverna), y en el que el analfabetismo de los protagonistas provoca que no sepan lo que ven en el exterior, cuando, por ejemplo, leen en una inscripción de una lápida: “Amado Esposo, Amada Esposa”, y asumen libremente, más tarde, ese rol de pareja. Es tan pueril cuando ella le dice a él “querido esposo” y él le responde “querida esposa” que cualquier convencionalismo, cualquier conocimiento que hayamos adquirido y cualquier experiencia, quedan eclipsados por la simpleza del hecho de saberse y conocerse dos personas, que sin más, se aman y deciden continuar sus vidas juntos hasta que la muerte los separe. Lo que parece complicado no lo es, nunca lo ha sido. Cuando dos personas se reconocen juntos el compromiso surge espontáneamente.


Una mención, aunque sea de pasada, es para los efectos especiales, en lo bueno (las ruinas del exterior son un prodigio) y lo malo (la maqueta y el cartón piedra del interior, de la Cúpula, es ciertamente chocante).

Vale la pena ver La Fuga de Logan. Aunque solo sea por pensar un poco y contemplar la belleza de una actriz solvente como lo es Jennifer Agutter.


La película toma referencias de otras del género, sin duda. Pero su originalidad será eterna. Incluso Michael Bay en La Isla toma prestadas singularidades de La Fuga de Logan. O la más reciente In Time. Si nada lo impide en 2015 tendremos un remake de este filme protagonizado por Michael York. Pero nada será lo mismo. Ni la fracasada serie que se hizo años después, ni los cómics escritos por William F. Nolan (uno de los coautores de la novela original junto George Clayton Johnson) han conseguido olvidar a dos actores desaprovechados por la industria de Hollywood y a una película que se encuentra entre mis, por siempre, preferidas.






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