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06 mayo 2015

No he podido evitar (Alauda)


photo credit: Kiss Me via photopin (license)




No he podido evitar
catar tu bruno pelo
y la sombra que asoma
de tu cándido seno...

            
            

            Mayo 2015- Octubre 2024

















En silencio y a destiempo






Las palabras deseo vomitar 
calladas, escondidas,
y arroje un volcán 
nuestro veneno.

Quiero expulsar 
abriendo con las amplias sangraderas
la letra abrasadora,
el verbo silente,
la hora finada que en dos me divide
en la negra tintura que te cita
sin nombrarte.

Fui callado y calmo ponto
ahogando un momento
en que quise dar el verso 
que ahora me consume.

No es certero
que escondemos dos verdades,
tu tiempo y mi silencio,
ni que para que sane todo mal
sea certitud
amagar las dualidades.

Dos mitades no se juntan.
Por Dios o el hombre 
lo ya separado, lo desgajado, 
nadie lo une.
Es un delirio.

Antes quiero expulsar 
el ilógico vuelo sin alas
y el mudo río 
vencer que no me conduce a tu piélago.

Ansío de otro fanal que me alumbre
deshacer los zarzales, 
que tache del tiempo 
los disgustos
y borre del silencio tus deseos.

No quisiera ser un Ícaro 
cayendo en mis despojos,
aunque sea tan dulce la ponzoña
que, en silencio y a destiempo,
muda te idolatra.



            Mayo 2015-Octubre 2024









Del barro del costillar


photo credit: La Creación de Adán via photopin (license)



Cambiaste la visita 
a mi Panteón decidida
a buscar flores 
rozagantes, perfumadas,
amarillas como el Sol 
y los cuadros del recuerdo
pegados en frías losas, 
por los siglos de los siglos.

Buscaste ancestros 
entre rejas de la tierra
o en cemento de nicho 
sin claveles ni menciones,
con vacíos panegíricos 
rodeando largos cipreses
y soterrados ataúdes, 
por los siglos de los siglos.

Cambiaste mi fiel deseo 
de seguirte, de encontrarte
adivinando efigies, 
acompañando en silencio
entre inmaculados 
mármoles tu silueta,
tu sed de saber
(mar agitada en atolones 
de amargura que emponzoña 
sin corcheas melodías).

Cambiaste eso 
por el ágape en silencios,
por la última cena 
sin doce discípulos,
ni Ángel, ni Miguel Ángel 
que pintara Sibilas o el lienzo 
del deseo en tus entrañas.

Cambiaste eso por la amelga 
donde esparcidas simientes
germinaron, del estiércol, 
un ángel nacarado
presto de tus atenciones 
en un turbio pentagrama.

Cambiaste mi unción 
y con óleo de mis dedos
te acaricio poesías 
escapando de mi alma
al añil (huero cielo), 
versando como un canalla
desde mis adentros 
(honda gruta disolviendo ecos).

Cambiaste el libro de rojo hilo 
mientras la muda Eva
invocaba con la mirada 
rayos, truenos y la lluvia
y silencios de costillar 
pintando el canto del mar
con rayitas de desprecio, 
ahogando en la pleamar 
lises en gotitas de veneno.

Cambiaste buscar a Adán 
por espinas del rosal.

Del barro de mis costillas 
brotan rosas y no espinas.



Las sábanas de los rosales

https://assets.pinterest.com/ext/embed.html?id=792070653204460299       La madrugada estaba fría en cerrados portales, amantado en la bruna...