Buscar en este blog

18 noviembre 2016

El Parque







Nunca a sentarme en el parque volví en el albor,
anunciando tu figura, presagiando que concedes 
tu bálsamo al acanto.

La fontana dejé con sus niños adustos
- acordes riman hilas del agua cristalina -.  

No volveré a soñar contigo, cuando el Sol del porvenir 
entre las tilias se cuele y el sombrío follaje
se mezcle con tus huellas.

Te has quedado allí sentada 
mientras trinan arpados los pardales.

Peinas tu melena suavemente y meditas pensamientos.






Las sábanas de los rosales

https://assets.pinterest.com/ext/embed.html?id=792070653204460299       La madrugada estaba fría en cerrados portales, amantado en la bruna...