Morena de bruna guedeja,
grácil coral negro, azabache que se eriza.
Nada vengo siendo yo osado en nueva Eneida.
Tus soles endrinos dispersan,
de mi alma hueca
y triste, la cernida oscuridad.
Blanca sonrisa nítida
hasta el Cielo subiendo.
Tú, una Virgen Morena.
Como a las siete Pléyades
en tu frente fina contemplo
puros veneros, bellos manantiales
y la tilde brillante de tus iris,
Tan dulce drupa son tus buenos días.
Dame más de tu endrina morería.
Agosto 2014-Septiembre 2024