Fotografía: Nuria Vivancos
Grabada en mi memoria la faz de la montaña,
de lejos ya avistaba destino tan ansiado.
Niñez que ya escondía recuerdo tan guardado
que acaba con la huida que nunca se restaña.
Mi recuerdo anhelaba el reencuentro soñado.
En lo alto divisaba verdad que desengaña.
Buscaba a ti abrazarme, querida compañía,
y nunca dejaría de ser lo que querría.