Hombre-caminando-linterna-bosque>Imagen de rawpixel.com en Freepik
Es de justicia dar merecimiento
a la amiga o encontrada soledad.
El no encajar es siempre un privilegio;
Alejandra lo supo y rubricó.
La soledad allana los caminos,
nunca transitará ella con los otros
—los que se gustan siempre en lo gregario,
los que siempre buscaron compañía
y nunca valoraron el poder
del ser humano, sólo y desarmado,
ante el ejército que los ombligos
mira de los demás, en compañía;
ese juego banal y tan hipócrita—.
Que sólo siempre más valió que mal acompañado.
Quien con alguien está arderá,
en soledad, en una pira
y una autopsia le harán. Así será
el morador perpetuo de la tumba,
del nicho, acompañándose a si mismo.
La muerte da la gloria y el olvido.