A J.O.
dejando atrás la aceda melodía
que te hubo preparado el mediodía,
para nueva jornada programada.
Con urgencia rebuscas en tus cosas
acabando encontrando lo buscado
(lo que te había el día ya guardado,
guardado sin maneras primorosas).
Es igual que un tupido prado verde
el que demora tu regreso a casa,
esa demora avanza los relojes.
Deja que en estos versos te recuerde
que, aunque tarde, la guagua siempre pasa;
si falla un día, amiga, no te enojes.
Deja que en estos versos te recuerde
que, aunque tarde, la guagua siempre pasa;
si falla un día, amiga, no te enojes.