Fotografía: Arturo Villarrubia
No ando de prestado,
miro al frente para no avistar tu flaco flanco;
evito tropezar y caer a tu lado.
Y si lo viera venir,
nunca yo daría pábulo
a señales y signos escritos
en las palmas de tus manos.
Sin echar la vista atrás
algo bueno he comenzado.