Imagen tomada de https://es.wikipedia.org/wiki/Artemisa
Si piensas querida que siempre me acuerdo de ti,
te afirmo que igual que la flor se recoge enigmática
y esconde los pétalos, duermo sumido en el sueño.
Despierto me pongo de pie, sin memoria de estática
figura fugaz de la lluvia de estrellas
que pinta a la noche, caduca y lunática,
pidiendo deseos que incumple el destino
y llora la lágrima fina que escampa el rocío, y dramática
se esconde al salir agitando
sus rayos el Sol con veraz matemática.
Si piensas que el astro fulgente
regala favilas, querida,
que suben y bajan flotantes, cadentes,
y alumbra la luna la sombra extendida a
los sueños, anhelos, deseos, afanes, caprichos,
desvelos, antojos, te engañas dadora de luz consumida.
Los nueve deseos de Artemis se cumplen durmiendo
y nunca de día querida.
Por más que te diga, por más que te piense,
por más que desvele verdades, despierta o dormida,
tendrás que asumir la crueldad del olvido
conmigo, contigo, sin mí, bienhallada y perdida.
Perdido sabía que andaba contigo y sin ti todavía
lo estoy sin andar la vereda a tu lado, querida.