Tras
la roca tu mundo se refugia
y
así, con miedo, miras al cielo
esperando
que caiga la lluvia.
LAS
PIEDRAS DEL CAMINO
Ante mis ojos se expande el llano.
Sobre mi ser el azul levita.
Cae la noche y la luna
en la senda dirige al transeúnte.
LA
TRISTEZA
Mis ojos obvian su vuelo
posándose en lo alto.
Las nubes huyen vestidas de añil.
MIENTRAS
ESCUCHO A LOS KINKS
Sunny
afternoom de fondo.
El
humo del cigarrillo es una nebulosa
que
levita en mi contorno.
El
tiempo perdido
tiene
estas cosas:
el
reloj no se para
cuando
no hay senda que transitar.
EN
LO ALTO NO HAY NADA QUE DIVISAR
Más
arriba,
donde
rozan el cielo mis dedos,
mis
ojos no saben donde mirar.
No
divisa la floresta el árbol
y
cualquier anuencia
es
una vanidad que me atenaza a ti.
No
alcanza la altura los halagos
que desde lo profundo de la tierra
mis
labios han enmudecido.
Eran sordas las veredas
donde
anduvo el silencio
que
a ti y a mi nos acompañaba.
No
hay más asunción
que
el ocaso.
Averno
donde
se marchita
la
hoja del árbol
que
el vergel
nunca avistó.
SIEMPRE
SE ALBOROTAN LA MARIPOSAS EN PRIMAVERA
Vuelan
que vuelan,
las
mariposas revolotean
ingrávidas como los días que ya se marcharon.