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28 mayo 2015

Roso ababol


photo credit: amapolas via photopin (license)



Centenares se agolpan en riberas
tintadas de arrebol las amapolas,
su desdén ha mutado en dulces olas.
Da su céfiro gratas primaveras.

Con donaire y pasión se contonean,
acarician el viento en aleluyas
hurtándonos las almas que hacen suyas.
Con el aire desnudas se pompean.

Incólume observando su primor,
declama mi mudez su realeza.
Delicias alimentan su candor.

Tan frágil y galante es su belleza
arrebolada de Sol. Y tan grácil
tímida es su beldad hecha tan fácil.



26 mayo 2015

Eterno escoldo


Los amantes de la mano 
caminan tan cogidos sin alejarse, 
van sorteando baches
apretando fuerte los nudillos, 
pisan firmes veredas, 
se besan suave 
sorteando las orillas, 
zafan juntos las nubes del tierral,
se acompañan en acto de entregarse.

Son un noble lazo,
ellos anudan despacio su hatillos.

Cálido enlazan su abrazo 
ajenos a todo enojo, 
juntan las miradas en sus pechos, 
sueñan dormir tan ansiada miel. 
Son gatillos sus lenguas, 
balas son sus besos.

Lento elijen arder  
y no apagar la llama ardiente, 
ceniza, vivo rescoldo, caricia 
ungida en saliva fértil.

Entre rosales y lirios blancos 
el boldo llora triste, acedamente, 
sublime santo el amor oleado 
de eterno escoldo.



    Mayo 2015-Octubre 2024





 
ETERNO ESCOLDO
(c)Joan Françesc Vivancos Gallego 
 








06 mayo 2015

No he podido evitar (Alauda)


photo credit: Kiss Me via photopin (license)




No he podido evitar
catar tu bruno pelo
y la sombra que asoma
de tu cándido seno...

            
            

            Mayo 2015- Octubre 2024

















En silencio y a destiempo






Las palabras deseo vomitar 
calladas, escondidas,
y arroje un volcán 
nuestro veneno.

Quiero expulsar 
abriendo con las amplias sangraderas
la letra abrasadora,
el verbo silente,
la hora finada que en dos me divide
en la negra tintura que te cita
sin nombrarte.

Fui callado y calmo ponto
ahogando un momento
en que quise dar el verso 
que ahora me consume.

No es certero
que escondemos dos verdades,
tu tiempo y mi silencio,
ni que para que sane todo mal
sea certitud
amagar las dualidades.

Dos mitades no se juntan.
Por Dios o el hombre 
lo ya separado, lo desgajado, 
nadie lo une.
Es un delirio.

Antes quiero expulsar 
el ilógico vuelo sin alas
y el mudo río 
vencer que no me conduce a tu piélago.

Ansío de otro fanal que me alumbre
deshacer los zarzales, 
que tache del tiempo 
los disgustos
y borre del silencio tus deseos.

No quisiera ser un Ícaro 
cayendo en mis despojos,
aunque sea tan dulce la ponzoña
que, en silencio y a destiempo,
muda te idolatra.



            Mayo 2015-Octubre 2024









Del barro del costillar


photo credit: La Creación de Adán via photopin (license)



Cambiaste la visita 
a mi Panteón decidida
a buscar flores 
rozagantes, perfumadas,
amarillas como el Sol 
y los cuadros del recuerdo
pegados en frías losas, 
por los siglos de los siglos.

Buscaste ancestros 
entre rejas de la tierra
o en cemento de nicho 
sin claveles ni menciones,
con vacíos panegíricos 
rodeando largos cipreses
y soterrados ataúdes, 
por los siglos de los siglos.

Cambiaste mi fiel deseo 
de seguirte, de encontrarte
adivinando efigies, 
acompañando en silencio
entre inmaculados 
mármoles tu silueta,
tu sed de saber
(mar agitada en atolones 
de amargura que emponzoña 
sin corcheas melodías).

Cambiaste eso 
por el ágape en silencios,
por la última cena 
sin doce discípulos,
ni Ángel, ni Miguel Ángel 
que pintara Sibilas o el lienzo 
del deseo en tus entrañas.

Cambiaste eso por la amelga 
donde esparcidas simientes
germinaron, del estiércol, 
un ángel nacarado
presto de tus atenciones 
en un turbio pentagrama.

Cambiaste mi unción 
y con óleo de mis dedos
te acaricio poesías 
escapando de mi alma
al añil (huero cielo), 
versando como un canalla
desde mis adentros 
(honda gruta disolviendo ecos).

Cambiaste el libro de rojo hilo 
mientras la muda Eva
invocaba con la mirada 
rayos, truenos y la lluvia
y silencios de costillar 
pintando el canto del mar
con rayitas de desprecio, 
ahogando en la pleamar 
lises en gotitas de veneno.

Cambiaste buscar a Adán 
por espinas del rosal.

Del barro de mis costillas 
brotan rosas y no espinas.



05 mayo 2015

En el limo






En el limo se ahogaron los süeños. 
Sin poder las vocales de tu nombre expulsar,
desespero gritando. Me sumerge el silencio 
de cada consonante.

En el barro se escucha un eco sordo. 
Expío mis pecados, asfixiado, 
nadando el purgatorio en cenagales,   
deseando el perdón 
del dios que no reflejan los espejos.

Nunca te confesé 
mi caudal sin nivel.
Juntaba nuestro roto corazón
con colmado fangal, 
sin pedir indulgencia.
En mis labios el légamo asomaba.

Deseé que la luz
deshiciera el silencio. 
 
Al fin me solté y me salvé.
Me reflejé en la zarca bóveda
saliendo de tu molde,
me quité el fango
saliendo de tu centro.

Singlé mi nao lejos de tu arroyo.

04 mayo 2015

Mi vasto universo






No para en mí este torrente

agitado en la espesura,

es piélago tu hermosura

haciendo mi gesto ardiente.

Embebido en tu aguardiente

huye mi afán introverso,

naciendo bello este verso

rimando cielo en tus ojos

que son mis sacros antojos.

Sois vos mi vasto universo.








03 mayo 2015

Mi fe en ti



photo credit: Red Venus via photopin (license)




No tengo fe en ti
aunque creas primaveras,
multipliques los peces en tus dedos 
que son redes,
aunque transmutes en vino el agua 
donde se ahogan 
súplicas que depreco ante tu altar,
altar que hago en cada salmo 
de tu frente.

No tengo fe en ti,
aunque doblas el pañuelo
que empapas  
en jazmín y seas brisa
meciendo la amapola.

No tengo fe en ti
cuando mis oraciones reverberan 
como un eco en la pared
y no me escuchas
adorándote en silencio,
y cumplo penitencia alejándome de ti,
igual que un cometa 
que no logró chocar con un planeta.

No tengo fe en ti,
aunque en las olas camines, envuelta
cual empapada Venus 
en la espuma del deseo,
cada amanecer mirando
el espejo que te habla.

No tengo fe en ti,
aunque arranque
los papiros de mi piel,
aunque recite la luna llena,
aunque bautice el estanque
con la sangre de los justos
y mis entrañas te hagan una ofrenda.

No creo en ti
porque conviertes
mariposas en ósculos
volando a ninguna parte.

No creo en ti,
aunque me hables ardiendo
con la tabla de la ley.

No tengo fe
en tu desierto,
ni en tu festín de oasis
de santas intenciones,
de relojes sin cuerda
que detienen el tiempo
que nos separa,
aun obrando el milagro
que delinea la sonrisa
en cada mueca de mi santa faz.

Mi santa faz escupe 
lágrimas de negras tintas 
ascendiendo a tus infiernos.

No tengo fe en ti 
aunque se abra el firmamento, 
o acaricies mi tormento
con legado testamento tan apócrifo
a mi otorgado.

Aún quiero,
créeme, lo imploro,
fe tener en ti
cuando mesas tu cabello
arrancando la maleza
(aunque sea un momento),
que ha anegado tu jardín,
aunque escapes como el viento
para que nada me lleve a ti.



            Mayo 2015-Octubre 2024







01 mayo 2015

No pasan hambre los cuervos









Negros cuervos se ciernen con su luto   
volando desde el cielo del vacío,
en infierno cocinan largo ayuno,
vuelan alígeros su largo hastío.

Arrancan con sus picos las raíces,
picotean maíces mientras roban
vigilantes, con sendos negros ojos,
los perojos menudos del peral.

¡Hambre! ¡Hambre!

Quiero comer, madre.

Los niños sueñan con los arvejales.

Negro cuervo sin hambre ni avatares,
sin aprender abecés e integrales,
con buche lleno y brillantes collares.

¡Hambre! ¡Hambre!

Hambre que solo digiere los sueños
arrastrando la suela en yermo suelo.

El hambre sueña rollos y arequipa.
Los niños sueñan jamar los trigales.

El cuervo hambrea tan vaciada tripa.
Cuervo que se atraganta en su saliva,
la alborada ha engullido con la brisa.

Hambre obsequiado por los cuervos negros.
Regurgitan maná con buches llenos.



            Mayo 2015-Octubre 2024







Confieso

"Apolo en el Parnaso con sus musas" de Rafael Sanzio.     Confieso que alguien sabe tocar las teclas y encender alarmas. Siempre ...