He bebido las aguas del olvido,
me he bañado en la sombra del silencio,
puse versos al sueño.
He caído,
como el ángel.
He pisado la tierra del destierro.
Es un barco a la deriva, a merced de la mar y del viento, el deseo cierto de aquello que se anhela como tocar el cielo con los dedos. Es esa...