Llevo un barco sin velas,
a la deriva.
Llevo en mis manos
tres piedras.
El azar determina
el destino.
Tengo la certeza
de llegar a buen puerto.
Un sonido tras la puerta. Pasos que arrastran los pies. Voces en la cocina. Acepta la ceniza el cenicero. Soplo la pavesa. Mis dedos tunden...
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