Salió el arcoíris,
se marchó.
de silencios
la garganta.
En el sendero
me oculté.
De ti.
Preparo café,
cada día empiezo
la liturgia.
Fuera,
silencio.
Dentro,
una luz.
Flota un recuerdo.
No volví.
Se detuvo la lluvia.
Los goterones avivan
el recuerdo.
Persiste
como mota de polvo,
flota y se posa.
Imagen de Ingo Jakubke en Pixabay
Aromado en ceniza de incienso,
se ha calla lo gris.
El agua inunda los ríos;
los relojes detienen su tictac
con la luz que colora la floresta.
Me desnudo despacio
despojado:
de lo fútil,
de las sombras del pasado,
de fulgores que alimentan la penumbra;
bautizado con la lluvia y la ceniza
queda el alma perfumada
de cinesia que no se apaga.
Ya no hay jardines sin salida
ni laberintos de sendas tupidas:
solo el parnaso de flor de la cayena,
que nos habla y nos salva.
Lo dicho, dicho está.
Lo humano descansa
y lo sagrado permanece.
Dunas alisadas: Imagen generada por IA
Miro maravillado tu figura
que tiene la blancura de la nieve,
tan absorto contemplo tu relieve
con albo acompasado de ternura.
Imploro yo a los dioses con premura
que a tu lado me lleve la hora breve
el día que a los cielos yo me eleve
y así gozar dichosa sepultura.
Meciéndome contigo bella luna,
consigo desprenderme de mis dudas
borrándose los pasos del camino.
Se alisa del desierto toda duna
con mucho que me exiges y me ayudas
con tu manto cubriendo mi destino.
Imagen generada por IA de Google Gémini Persigo con mi vista el horizonte buscando descansar la vista; se posa el negro nublo flotante anunc...