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27 septiembre 2024

Deber

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Es acuciante el deber,

no el deseo.

No apagamos

las luces por placer.


Trenzando

se hace

y se deshace,

igual que la pintura en el lienzo.

Sin arrojo

traerán las pulsiones

remolinos;

a su fondo seremos absorbidos;

en la escalada caeremos

en la vorágine del desconcierto.


Tomar las decisiones debidas

es un acto de fe,

es autoestima,

amar la vida.






26 septiembre 2024

Te desbulla

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Como la cáscara de una castaña 
te desnuda el fulgor de su mirada.
Igual que un hogar de barro y de caña
son su figura y alma ansiada morada.
Igual que al viento la fronda se plaña
su verbo es suave armonía afinada.
Un día sin que nada se lo impida
tu pasil cruzará a la amanecida.





25 septiembre 2024

Navegantes de la ignorancia

 

foto-gratis.es




De filípica hiriente y sin los mudos silencios
sacudíamos nuestra alborotada con risas.

Nadie escapaba al escarnio
de los verbos,
ni las altivas hadas 
con su vida secreta 
mirándonos 
por encima del hombro guardando 
su escondida foresta.

Del verbo navegantes
con el rumbo desviado
llegamos al puerto 
en el ocaso. 
Éramos mástil sin barco 
ni travesía añorada.

Silencio en los bolsillos
(un mechero, 
unas monedas), 
y la arrugada 
servilleta sirviendo de agenda y de libro.

Si quedaba calderilla 
rompíamos la hucha
para saciar 
nuestra arrogancia.

Sin sed de saber, 
sin bienaventuranza, sin inmortalidad,
navegantes intrépidos éramos
de la feliz ignorancia.




24 septiembre 2024

El derribo






Volvía el gélido aire 
y me alentaba mejor.
Debajo se mostraba 
triste un solar 
de bingo viejo derruido 
por las máquinas con su tris, tras.

A enorme foso de tierra, 
piedra y losa, posaban 
curiosas sus miradas quienes sin luto
inertes subían 
a lomos del progreso excavando 
en su propio pasado.

¡No se lleven la arboleda!

¡No arranquen las páginas del libro!

Heredad de infame ruido, 
de regurgitados nidos,
mientras miraban las palomas 
sin entender nada, solo miraban.

Miraban como destruían lo viejo 
y construían lo nuevo: otro edificio.

Palas mecánicas, hombres de Sol a Sol
borraban cimientos y muros.

¡No se lleven la arboleda!

¡No arranquen las páginas del libro!

Quedaba un hongo extenso bajo el Cielo 
donde esporas de hierro y de cemento 
levantan otro techo. 

Mientras duró el silencio
contemplé como un sordo sigiloso 
lo desgajado, 
tocando con mis dedos en el aire los sonidos
de la arbolada prieta que estaban descepando.

¡Oh Dios mío!

¡Sigo oyendo el arrullo de sus hojas!

¡Miro aún el sepulcro de los muertos!

Es un lago seco con entrañas devoradas
para plantar a hoya cepellones sin almáciga
de nuevas raíces.

¡No se lleven la arboleda!

¡No arranquen las páginas del libro!

¡Sigo oyendo el arrullo de sus hojas!

¡Miro aún el sepulcro de los muertos!





La pasarela del Metro

elpais.com



Como un eterno salón 
con cuadros viejos 
y con enorme mobiliario,
es el vagón del metro
un extraño lugar,
lo mismo que el recuerdo 
de un presente que se fue.

Está la antena puesta,
entran y salen vidas transeúntes,
unos bailan, otros leen. 

Alguien escruta el presente,
el futuro y el pasado
dibujando un boceto en la retina.

Los apegados al móvil están
viendo videos de gatos,
sonriendo emoticonos 
o a esa piadosa mentira 
de la noche del sábado 
de amores fugaces.

Hay maletas que viajan;
llegarán a su destino.

Ella toma la mano de su novio, 
él, incrédulo,
piensa estar soñando. 
Ella se empeña 
en ofrecerse,
su novio se retuerce 
en timidez.

Estamos encarados a pantallas
de celulares sin polvos de talco.

Están jugando los niños, 
de la clase son ellos los más listos. 

En Pavones el metro se ha parado 
y suena en los auriculares:
<<Lucy in the Sky with diamonds.>>

Es un halo 
un viajante 
los pasos dando largos.
Los novios ríen 
viendo las noticias.

Llegamos a Valdebernardo.

Una sonrisa se comba en unos labios,
con palidez:
un Sol en el cabello se dibuja
en la muchacha vestida de luto;
con brioso garbo en el pasillo,  
desfilan marcando firme el paso, 
contenta posando.

Este tan espacioso comedor 
es una pasarela que aglutina
lo agrio y lo meloso.

Ahora el maquinista le está pisando.




23 septiembre 2024

Calima




Largo atardecer 
caluroso como un horno,
quieta canícula, 
febril abandono.

Regala la sombra 
delicado hombro,
no se apacigua 
este bochorno.

Duermen los párpados
añorando el otoño.

Rozan los dedos
bronceado contorno,
hay caballitos de mar 
nadando en tus ojos,
en las olas 
el tiempo es tan corto...


               Julio 2014-Septiembre 2024 

22 septiembre 2024

En el pórtico


photo credit: §Claudio§ via photopin cc



Asgo tu cáliz en el pórtico
(el de la gran efeméride),
mientras tú, 
impertérrita,
esperas a que abran 
las llaves las puertas 
que encienden luces
y calientan las bombillas.

Como un preludio 
del día que aún 
no despierta las conciencias 
y los sueños,
me hago rogar con la carga 
de la ambrosía. 
Inconmovible tú te ofreces 
como un busto anhelando que perfile
puliendo tus curvas;
ellas son un frío 
mármol lápida:
rúbrica con letras 
negras escritas honoran
las memorias, 
los ancestros,
que descansan en larga soledad 
del camposanto
recibiendo al dios gusano.

Larvas en los pies 
me hacen cosquillas
hasta que concedo el triunfo 
de tu victoria,
presto a pasar a la gran 
sala, con tus montañas erizadas,  
o monte que refugia
cálido mi Sol en tus 
húmedas entrañas.

Atrás el portal 
se cierra,
tres gatos nos miran
mientras los pasos pintan 
nuestra huella con polvo del camino.

Nos despedimos amantes
sin las prisas,
sin sus ansias,
antes desbordando mil 
mares 
en lo recóndito
de los regazos.




                    Agosto 2014-Septiembre 2024


21 septiembre 2024

Acto de fe


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A A.E.




Solo y desnudo me hallo en este mundo


acibarado en molestias me inundo


de los dolores que graves me jalan.


En actitud mis manos de plegaria


suplicantes al Cielo le señalan


esa cruz retirar tan arbitraria.



Aferrado a la fe que me dirime


de la flor de la aceda penitencia,


confitado mi centro en miel sublime


remoza con dulzor tan vil sentencia.




Yolanda

A Y.M.




Del país de las violetas


Violante reina tan nidia,


figura galante y envidia


de musas de los poetas.




La sonrisa que se agranda


siempre el alma necesita.


A una mujer tan bonita


Milanés cantó Yolanda.




Valga decir que es muy cierto,


que no es vana tu mirada.


Así rotundo confirmo.




Regocijo tan despierto


(siempre serás bien hallada),


sincero me reafirmo.




20 septiembre 2024

Es la hora

                    Fotografía: barriodelpilar.com



Es tiempo de velas plegar, de escoger
y prescindir de lo que no hace falta
arrojándolo a olvido tan triste de un cubo
de humilde basura.

Hora que deje doblada la ropa,
algunas obviar y en su bolsas dejarlas.
Aquellas desechadas ya no las vestiré.

Es el momento de guardar los libros 
(con cariño cuidados y ordenados),
en cajas y candarlas con un sello
y cuando venga el frío invierno, 
con sumo mimo, descifrarlos todos.

Es la ocasión de que arregle 
cosas grandes y chicas en la casa
que aún habito, y un día quedará,
vacía y sola, con muebles 
guardándome memoria.

Época es ahora de mudarme la camisa,
planchar despacio,
coser deprisa con el hilo y aguja,
cerrando aquellos frascos de perfumes
clausurando del pasado el despropósito.

Hora para despedirme 
de aquellos que me importan;
de amigos, de algún compañero,
de los jardines, de los bancos,
y calles y rincones de mi barrio.

Es jornada de versar
cada momento que anhelo
que sea historia y mención,
de aquello que bueno recuerdo; 
es lo demás tan finadas saludes.

Es día que anochece
y me trae la brisa, sueño bueno
de dulces despertares,
o las caídas y las cicatrices
que se ven o se esconden.

Es así que yo rubrico 
que nada dejo atrás,
ni las luces ni las sombras.






19 septiembre 2024

Debí quererte

             Fuente: /elarbol.org

                                                                      





Debí quererte.

A ti sí.

Tu mano tocaba 
mi frente y
embebimos del manantial
las aguas cristalinas.

Saciaste mi sed
a la sombra del aliso.

La foresta
obsequió su silencio
ese que ahora media entre nosotros.



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Ante la puerta. El humo entre los dedos. Paso de largo. Miro de reojo. "© Joan Francesc Vivancos Gallego, 2010-2026. Todos los derec...

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