photo credit: §Claudio§ via photopin cc
Asgo tu cáliz en el pórtico
(el de la gran efeméride),
mientras tú,
impertérrita,
esperas a que abran
las llaves las puertas
que encienden luces
y calientan las bombillas.
Como un preludio
del día que aún
no despierta las conciencias
y los sueños,
me hago rogar con la carga
de la ambrosía.
Inconmovible tú te ofreces
como un busto anhelando que perfile
puliendo tus curvas;
ellas son un frío
mármol lápida:
rúbrica con letras
negras escritas honoran
las memorias,
los ancestros,
que descansan en larga soledad
del camposanto
recibiendo al dios gusano.
Larvas en los pies
me hacen cosquillas
hasta que concedo el triunfo
de tu victoria,
presto a pasar a la gran
sala, con tus montañas erizadas,
o monte que refugia
cálido mi Sol en tus
húmedas entrañas.
Atrás el portal
se cierra,
tres gatos nos miran
mientras los pasos pintan
nuestra huella con polvo del camino.
Nos despedimos amantes
sin las prisas,
sin sus ansias,
antes desbordando mil
mares
en lo recóndito
de los regazos.
Agosto 2014-Septiembre 2024

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