Fuente: /elarbol.org
Debí quererte.
A ti sí.
Tu mano tocaba
mi frente y
embebimos del manantial
las aguas cristalinas.
Saciaste mi sed
a la sombra del aliso.
La foresta
obsequió su silencio
ese que ahora media entre nosotros.
Ante la puerta. El humo entre los dedos. Paso de largo. Miro de reojo. "© Joan Francesc Vivancos Gallego, 2010-2026. Todos los derec...
No hay comentarios:
Publicar un comentario