Andenes donde esperamos,
ajustando los relojes.
Cruzan los trenes.
Codo con codo
jugamos a las sillas.
Corren niños.
Ruedan maletas.
Escribo.
Se va.
Andenes donde esperamos,
ajustando los relojes.
Cruzan los trenes.
Codo con codo
jugamos a las sillas.
Corren niños.
Ruedan maletas.
Escribo.
Se va.
Un animal
respiraba cerca.
Se acercó,
sonrió,
se apiadó de mis insomnios.
Con su aliento
la noche cede.
Me fui
sin dar las gracias.
Preparo café,
cada día empiezo
la liturgia.
Fuera,
silencio.
Dentro,
una luz.
Flota un recuerdo,
corrías.
No volví.
En esta sequía sin labio,
del verso que no llega,
salgo y me paro.
La mano quieta
se mueve.
Abro la puerta
al mundo
en busca de nubes.
Ventanas de par en par. La brisa remueve la cortina. Manta arrugada, sábana que revela la mañana. Colcha en el suelo. El sol transit...