Un animal
respiraba cerca.
Se acercó,
sonrió,
se apiadó de mis insomnios.
Con su aliento
la noche cede.
Me fui
sin dar las gracias.
Un animal
respiraba cerca.
Se acercó,
sonrió,
se apiadó de mis insomnios.
Con su aliento
la noche cede.
Me fui
sin dar las gracias.
Un sonido tras la puerta. Pasos que arrastran los pies. Voces en la cocina. Acepta la ceniza el cenicero. Soplo la pavesa. Mis dedos tunden...
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