Miro mis manos,
torcidas
igual que una raíz
que se enreda en la tierra.
Miro el teclado
que baila
golpeado por mis dedos.
Sigo el sonido del silencio.
Cerca
oigo el silbido de los pájaros.
La tele está puesta.
Cortan palabras el aire con hoz de eco, de golpe seco, tajante, hurgando la herida que se sabe. Corta el verbo el secreto, la duda, rompe el...