Miro mis manos,
torcidas
igual que una raíz
que se enreda en la tierra.
Miro el teclado
que baila
golpeado por mis dedos.
Sigo el sonido del silencio.
Cerca
oigo el silbido de los pájaros.
La tele está puesta.
Un sonido tras la puerta. Pasos que arrastran los pies. Voces en la cocina. Acepta la ceniza el cenicero. Soplo la pavesa. Mis dedos tunden...
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