Foto de Eva Bronzin en pexels flores-blancas-y-marrones-en-la-rama-de-un-arbol-marron
En verdad, en verdad paganos somos
que adoptaron la cruz que crucifica
con la sed al desértico espejismo
y los dátiles quita a la palmera.
Congrega enredadora a los hambrientos
ofreciendo del ágape las sobras:
sopa boba con trozos de mendrugo
del pan que en el infierno se ha cocido.
No es el jardín edén, oasis no es,
ni el prometido cielo de lo eterno,
tampoco el paraíso donde irá
a morar el que sí elegido sea.
Será, vacío, tierra, fuego, o sola-
mente memoria del que queda vivo,
que después estará tilinte, muerto,
tieso occiso, el exánime difunto
descomponiéndose en la eterna noche.