Todo lo que quiero decir
aún no lo he pensado.
Domingo.
La lluvia golpea
el cristal.
La vela encendida
mira recta.
No oscila,
no titubea.
Estática,
reza
al dios de los descreídos.
La lluvia persiste,
ensancha los charcos.
Impertérrita,
la vela
aumenta su dominio.
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