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10 agosto 2024

Son de ámbar



 (A Macarena, aquella tarde en Madrid)


Con prisa, 
y sin prisa, 
caminabas a mi lado 
para acabar colgando, 
de chartreuse,
la pulsera y sentarnos.

Mostraba tu verbo el ámbar
seduciendo sensual el verde oliva, 
arrobando el bisoño verbo el alma.

Aprendida palabra en un curso
sin pinceles ni acuarelas, 
formada en replicar
cañas que se lanzan 
para alimentar con peces
buches de marfil y de caoba.

Tu abecé, tu magisterio,
de sol a sombra
en verdes valles,
entre dunas, 
me insistía 
serte fiel.

Amansaste al Rey León 
con el ámbar de tus lunas.



09 agosto 2024

Del atardecer que se hizo sombra






Último suspiro.


El aire desahogaba mis pulmones
de las letras, las palabras, de los sueños
estériles, de la música de tus pasos.


En el ocaso sin notas que se acompasaran
a las huellas de tu senda,
la negación rotunda
esculpía la tumba de sombras.


Fuera, silbaba la cardelina.



08 agosto 2024

Atlántida


photo credit: La Atlántida via photopin (license)



Navega la leyenda de Solón
en un ignoto mar adonde nunca,
nunca arribó la luz de nuestros ojos.

Un sumergido océano en memoria
olvidada por hombres,
labrada y cincelada en cada leyenda o mito.

No se ubica el lugar
donde los restos hallar de vidas antiguas.
Hundido paradigma del origen
inconsciente común que está escondido.

Deambulan recuerdos del ayer,
de originales sabios,
igual que ensoñaciones
dentro de un sueño eterno.

Un hogar, un abismo, de incontable riqueza.
En el aquí y el ahora,
en el ayer y el porvenir, se abreza
nuestra memoria en hallarla con impaciencia.

Atlántida, patria y heredad
escondida a la vista
de nosotros mortales.
Ardua es su busca y estéril,
estéril retorno al eterno femenino.
 
 
 

07 agosto 2024

Poemas de las ausencias


Introducción


Marchitada la flor está

en tu regazo. En mi mano

llevo lapiceros de colores.



Tan lejos


Más allá de esta cárcel

brolla el agua en tu fuente.


No son tus labios 

los que sacian mi sed.


El Peregrino encontró 

entre tus brazos un templo.


Sibilante


Silbas ausente

 

                    melodías.


Si en ti pienso


Melancolía del recuerdo.

Olvido hasta tu nombre.


Conclusión


La regurgitada bilis 

ha salido del alma.


Nunca tendrá la Primavera

sobrados abrevaderos 

donde saciar nuestra estulticia.



06 agosto 2024

La rueda

photo credit: oriol04 via photopin cc


La mala conciencia es excusa pueril.
No me afecta.

Quedaron atrás los abriles
sin indulgencia con quien milagrea.

No hay condescendencia
con el que sube sin subir,
con el que platica sin dialogar,
con el que desalienta al navegante,
con el que tira por la borda mi paciencia.

Si vuelan, no se estrellen.
No les deseo mal.

Mis ojos son indiferencia cruel.
Silencio, esquivez, 
sonrisa encendida o apagada.
Mueca.

A veces fiamos al impostor.
Cada elección es otra rueda
dando vueltas.

¿Quién ensalma heridas nunca abiertas?




05 agosto 2024

La rendición

 

https://www.freepik.es/foto-gratis/triste-mujer-sacando-anillo-bodas_8145504.htm">Imagen de freepik</a>



Diezman batallas
a vencidos y vencedores.

Con sudor que hiela.

Anuncian la paz.

Sin dios,
sin espada,
con el yugo.




04 agosto 2024

Mi alma enferma

 

https://www.freepik.es/foto-gratis/tiro-completo-mujer-deprimida-sosteniendo-almohada



En una caja vacía atesoro 

los restos que expele mi alma enferma, 

evitando nombrar la dolencia: 

no pronunciar jamás así tu nombre.


Los niños me miran. Captan 

un dolor, propio y ajeno, 

reflejado en mis ojos.


Suplicaré a mi doctor que recete 

poemas de amor sin estrofas, sin versos, 

buscando el olvido de la amada.


Por más que lo intento y lo imploro, 

no puedo prescindir 

de la caja vacía.

Muñecas sin ojos yacen 

ocupando mi dormitorio. 


Doblaré mi pañuelo y, paciente, 

limpiaré las comisuras de mis párpados.



03 agosto 2024

Quiero que tú me leas un cuento.

 

photo credit: Pequena Suricata via photopin cc



Si nubes de miedo  

provoca mi presencia.,


di que no quieres verme,

ni lejos ni cerca.


Di que quieres olvidar 

mi nombre.

Borraré mis versos.


Que quieres volver atrás 

para no conocernos.

Olvidaremos las presentaciones.


Di que no quieres verme,

ni oírme.

Ni escucharme.


Si quieres el silencio,

dilo. 


Di si he de perdonarme

lo mucho que te quiero.


Di que quieres

regalar tus ausencias.


Di que quieres

dejar de ser yo veleta

(movida siendo tú el viento.)


Di que me vaya lejos 

y salir de tu Norte. 

Es puñal mi desespero..


Quiero que tú me leas un cuento.



La música de los árboles

photo credit: Xabier Zaldua via photopin cc


Abaten las copas
melodía que compone la brisa.
Los motores gritan a lo lejos
distorsiones.

Bailan las hojas
susurrando nuestros nombres,
a un tiempo arrullan las palomas
el nuevo día desayunándose la noche.

Pipían hambrientos
los pichones inquietos.
Los trinos gorjeos
de los gorriones
amanecen en sus cuevas
repartiendo sus mil perdones.

Susurra la fronda
como saquitos
sonoros de arena
lisonjeando la tenue claridad,
repartiendo un soplo
a la fría mordaza,
a mi vacía taza
que asgo con complicación.

El chasquido del mechero
rompe la polifonía.
El humo llena el vacío.

Es en esta ausencia
donde inhalo
la realidad de mis afectos
y de mi triste ánimo.

Va meciendo la arboleda sus ramas
en estos segundos que pasan.
Se me antoja una eternidad.

Mientras, escucho en la espesura
mil y un cuchicheos tersos.

El día llega y se traga esta lobreguez.

Ya ni el café hace mella,
ni el tabaco,
ni esta agria impudicia.

Del sembrío deseo
ha brotado el tallo del silencio.

Las cetrinas hojas cantan nanas
al crepúsculo amargo con triste sesgo.

Grácil abrazo
despierta mi tribulación,
desaparecen las sombras
al compás que marca
la floresta con frágil firmeza.


              Julio 2014-Septiembre 2024



02 agosto 2024

El león domado

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Me gusta, ya ves tú,

el perfil de tu mirada.


Me gusta, quien lo diría,

tu guedeja algo rizada

en bruna melodía, suelta.

Semblante de afilada espada.


Me gusta, ya ves tú,

la desconfianza en tu mirada

escudriñando adentro

de mi humilde fachada.


Incluso, lo más raro,

ser un alma vetada.

Eso me diferencia 

de endogamia de bandada.


Soy un solitario lobo

que nunca busca manada.

Soy un león misántropo 

que no le importa nada

su solitud en la contornada.


Huyo del barullo.

¡Qué le den pomada!


Soy el que te versa

con bolsillos llenos de nada.


Soy el hombre solitario.

Enfriada alma a ti abrazada.


Tú, lo sabe Dios,

dejas mi boca sellada

y pintas, a veces, colores.

Soy la fiera amansada.


Me gusta, ya ves tú

(y no es balandronada),

que me olvides a conciencia.

Soy tu cero y la nada.


Neutral si pasas de largo

como una luna enfadada

despreciando mi persona.

Mi conciencia, inmaculada.


Si no te busco ni sigo,

no des por hecho nada.



01 agosto 2024

El cierto silencio

Fotografía: Nuria Vivancos 



Nunca veremos salir el Sol,

vetados quedan los amaneceres

para nuestros ojos.


En esta soledad

yo musitaré en secreto

lo veraz de tu nombre.


Vuelve a caer

la trágica noche sin ti.

Sin tí,

ajena a mis desvelos.





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