Foto de Mariya Muschard en Pexels
Rompo la cuerda
con el nudo que me ata,
deshago el misterio
que regala la mañana.
Sigue apretando la seda de la noche
con estrellas que me abrazan.
Encuentro en el silencio
la fragancia.
Imagen de PxHere
Entre olas de un mar sin fin,
sin orilla,
sin lacia espuma peinando la arena,
me debato en el ir y el venir.
El cielo, plomizo y sin nubes,
no regala su lluvia esquiva
ni bautiza la caricia de la brisa.
Navego sin rumbo, atado por la pena,
sin la roca o rompiente donde acabe
esta travesía sin puerto y sin vela.
Sin la luz de tu sol,
sin del alba el lucero,
te confesé mi amor
y mi cautivo deseo.
Imagen generada por IA de Google Gémini Es eco persistente y que no acaba, que martillea el yunque con su acero, es esa grande o pequeña ...