Nunca sueño con relojes
ni los llevo en las muñecas.
Solo el móvil
me guía en el instante
de lo que llaman tiempo.
Solo falta un segundo
y ya ha pasado.
La sombra
roza el viento
con gota de rocío
en la mejilla.
En medio
de la noche
se vislumbra
la luz de la farola.
Asciende el humo, mojo el cigarro en agua. El verso acaba. "© Joan Francesc Vivancos Gallego, 2010-2026. Todos los derechos reservados....