He tenido
entre mis dedos
el cabo de la vela.
Me ha quemado
por dentro,
me ha llevado
por fuera.
He visto
los niños,
los viejos,
al hombre maldito.
He roído el mendrugo,
he traspasado el espejo.
La sombra
roza el viento
con gota de rocío
en la mejilla.
En medio
de la noche
se vislumbra
la luz de la farola.
Cada paso una huella. Cada beso un recuerdo. Cada momento un anhelo. Cada distancia un silencio. "© Joan Francesc Vivancos Galleg...