Suena una canción,
recuerdo.
Solo, esas noches.
Suena una canción,
se apaga.
Me aterra
que me importe dónde estás.
Muchos versan el amor,
el que se tiene,
el que se tuvo.
Unos escriben enamorados,
desesperados,
ávidos de caricias,
de un abrazo que no sea a su almohada.
Gritan,
lloran,
rompen el labio.
Trazan versos largos,
lánguidos.
Otros maldicen
lo que se pierde.
Barrocos
jugando con las rimas
como quien juega con fuego;
se queman
y queman.
Bebo el agua,
lo apago.
Busco lo exacto,
guardo el libro
en su lugar.
Un gato pasa, para, me mira. Pasa de largo. Me paro ante el olivo. Tú no. "© Joan Francesc Vivancos Gallego, 2010-2026. Todos los d...