Una sonrisa,
la palabra.
Una distancia,
muchas.
Fue mucho,
no todo.
Aun así,
queda.
Muchos versan el amor,
el que se tiene,
el que se tuvo.
Unos escriben enamorados,
desesperados,
ávidos de caricias,
de un abrazo que no sea a su almohada.
Gritan,
lloran,
rompen el labio.
Trazan versos largos,
lánguidos.
Otros maldicen
lo que se pierde.
Barrocos
jugando con las rimas
como quien juega con fuego;
se queman
y queman.
Bebo el agua,
lo apago.
Busco lo exacto,
guardo el libro
en su lugar.
Paso lento, arrastrando los pies. Las manos abren el cajón. Abro la nevera, lo veo. Vuelvo enciendo el ruido blanco que llena la casa....