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04 mayo 2015

Mi vasto universo






No para en mí este torrente
agitado en la espesura,
es piélago tu hermosura
dando a mi pulso ardiente.
Embebido en tu aguardiente
huye mi afán introverso,
nace más hondo este verso
al mirar cielo en tus ojos,
faro de sacros antojos.
Sois vos mi vasto universo.


Vasto universo es tu voz,
mi voz mendiga procura
no caer en la locura
de este dolor tan atroz.
Desvalido yo veloz,
te añoro, fuego latente,
con un temblor que se miente
cuando triso mis enojos,
pues sin el pardo de tus ojos
mengua mi luna creciente.







03 mayo 2015

Mi fe en ti



photo credit: Red Venus via photopin (license)






No tengo fe en ti,
aunque inventes primaveras
y multipliques el pan
con dedos de herida.

No tengo fe en ti
cuando dejo mi voz
contra el muro
y vuelve vacía.

No tengo fe en ti,
aunque camines sobre el agua
y te mires en ella
como si fuera un espejo.

No creo en ti
porque haces del milagro
una costumbre
y del deseo
un gesto que no llega.

No creo en ti,
aunque ardas
con palabras de ley.

No tengo fe
en tu desierto prometido
ni en los oasis
que siempre quedan lejos.

Mi rostro —ya sin salmos—
escupe tinta negra
hacia tus infiernos.

Y aun así,
si una sola vez
arrancaras la maleza
de tu jardín
y no huyeras,

si te quedaras,

entonces,
tal vez,
creería.





01 mayo 2015

No pasan hambre los cuervos









Negros cuervos se ciernen con su luto   
volando desde el cielo del vacío,
en infierno cocinan largo ayuno,
vuelan alígeros su largo hastío.

Arrancan con sus picos las raíces,
picotean maíces mientras roban
vigilantes, con sendos negros ojos,
los perojos menudos del peral.

¡Hambre! ¡Hambre!

Quiero comer, madre.

Los niños sueñan con los arvejales.

Negro cuervo sin hambre ni avatares,
sin saber de abecés y de integrales,
refulgen en sus buches sus collares.

¡Hambre! ¡Hambre!

Solo se nutre el hambre de los sueños
arrastrando la suela en yermo suelo.

El hambre sueña rollos y arequipa,
jamar los niños sueñan los trigales.

El cuervo hambrea la vacía tripa
y engulle la alborada con la brisa.
El cuervo se atraganta en su saliva.

Obsequian el hambre nigérrimos cuervos.
El maná regurgitan de sus buches tan llenos.


            Mayo 2015-Octubre 2025







25 abril 2015

El blanco marfil de tus huesos

Un rayo con estruendo
suena en mi sien; cruza un trueno
este otoño lluvioso.

Arroja magma el volcán
arrasando voraz el vestigio 
de tu silueta.

Un mar que expulsa roca y fuego soy.

No seré pescador de ajada frente
con un salabre preparado.
En tu otra mano,
asida fuerte a la caña,
se retuerce la presa en el aire
con su aliento cansado doblándose
en la muerte.

Son tus huesos guadaña, 
hoz que siega mi verbo y mi silencio.
Mi ola tajada no tocó tu orilla.

Son tus huesos el marfil
que no embellece mi hogar.
Oculta el tálamo mostrar sus sábanas.

Fría y nevada tan severa estatua,
un hilo de ovillo tallado me arrastra 
dormido dentro de tu laberinto
- dédalo donde no despertaré -.



Abril 2015-Octubre 2024










19 abril 2015

Dádiva


Volviendo la espalda al horizonte,

se atraganta la palabra 

rota en alambre.

 

Y es el roce

de tu dedo amable

el que me despierta del letargo

y me llego hasta tu norte.

 

Sin beberlo,

se destierran mis desvelos,

se atrofia este hambre

con la sonrisa

que lleva a tu nombre.

 

Sorbiendo estaciones que huyen,

robando segundos a tus relojes

me alzo con suave goce.

 

Cruzando paredes

convierto mármol en aire,

fijando en tus ojos,

atezados de noche,

la mejor de mis mercedes.







11 abril 2015

En un abrazo



Fotografía de Arturo Villarrubia




En el velo del silencio
un profundo pálido eco
(ósculo ansiado), 
interpela a mis labios, 
todo amor entregado; 
alimentaba alma y cuerpo sentimiento.

La mañana desveló muda un deseo, 
un suspiro alcanzado en un abrazo.

           







10 abril 2015

El tiempo que no nos dimos







Si nuestra sola heredad es el tiempo,
tiraré por la borda todo  
y nadaré mar adentro.

Si tan solo nos pertenece el viento, 
moldearé un momento sin ti.

Si lo único que nos queda es la nada, 
en barro molduraré tus entrañas,
soplaré el desamor y tú serás montaña 
donde plante semillas de silencio 
para que el aire acaricie, mudo,
las hojas silenciosas en la afónica foresta.

Lo único que no nos pertenece es lo pretérito;
lo cierto es que aquel nos hurtó 
el tiempo que nunca nos dimos.



Se abre el cielo en penumbras






Se abre el Cielo en penumbras cuando te amo.
Guardo un frío silencio, en mis ojos,
hablan sin disimulo tus enojos
de viento y lluvia donde yo me acamo.

Cuando amaneces marchan las estrellas,
tu Sol nació venciendo el horizonte,
mi oscuridad espera que tramonte
a la luz que me muestre cosas bellas.

Diluvia y tu tormenta no se calma,
tu rayo es el fanal de negra nube,
tu trueno es la vocal que me dirige

insolente a tu orgullo y muda calma;
tú, luna que se enfada, que me sube
a ese cielo indolente que me aflige.






08 abril 2015

El Cáliz roto


photo credit: Ciclo via photopin (license)





Se desbordaba en tus ojos el Nilo
con un grito aterido de dolor.
El frío clavándose en tu pecho joven
constriñe el latir del corazón.

La súplica estéril, clamor sin eco,
arrancó el desgarro de tu garganta.

¿Quién te libra de este caro precio
que en tajo fiero tu carne desgarra?

El miedo, envuelto en queja y bramido,
acosaba tus piernas abiertas,
mostrando al mundo el íntimo jacinto,
pureza rota bajo manos ajenas.

Se tiñó de un triste roso el Nilo,
y el silencio quebró tu rostro en almagre.

Un dios consiente la llama encendida,
el filo ardiendo sobre tu carne.

Pequeño amor, amor cercenado,
crucificada en ritual antiguo,
de púrpura se viste tu pasión.






02 abril 2015

Trazos de ti


photo credit: 34/365 ~ Ilusiones destruidas. via photopin (license)




Tu fiel retrato se garabatea
en momento tan justo y tan fugaz.
Cada pieza ordenaba con el gris
y se hubo el arcoíris congregado.

Sucinto Adviento, tan alegre hallazgo,
que en un suspiro lento se marchó.

Tanta sed de embeberte yo tenía
y llenaste en silencios mi garganta.

La mar se destapó, cayó del cielo
el arco de mi propio firmamento,
arco del cielo en fútiles colores,
sin destino, dejó mi fe tan nimia.

No reparan tus soles más en nada,
tan solo tu feliz satisfacción
en tu disfraz añil, turquesa y cielo.

Pinto ahora tus rasgos entre líneas,
garabatos esbozo en mi sendero
para ocultarme yo de ti, tan lejos.








Llegas y la indiferencia


photo credit: 18 B&N via photopin (license)



Llegas a escondidas
sin avisar igual que suave brisa 
golpeando las sienes.

Eres trino que despierta 
cada mañana en el nido 
saludando el nuevo día.

Pintas colores de arcoíris
vigiando en su curva atalaya,
soplas desde lo alto
un viento frío 
que a mi espalda estremece.
 
Llevo en mis ojos 
el negro vacío,
remolino que me absorbe
al fondo de un abismo.

No escuchas el mudo eco 
que pronuncia tu nombre.

Llegas sin verme, 
pasa el silencio
entre nosotros 
como el alto vuelo 
de una alondra.



            Abril 2015-Octubre 2024





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