No para en mí este torrente
agitado en la espesura,
es piélago tu hermosura
dando a mi pulso ardiente.
Embebido en tu aguardiente
huye mi afán introverso,
nace más hondo este verso
al mirar cielo en tus ojos,
faro de sacros antojos.
Sois vos mi vasto universo.
mi voz mendiga procura
no caer en la locura
de este dolor tan atroz.
Desvalido yo veloz,
te añoro, fuego latente,
con un temblor que se miente
cuando triso mis enojos,
pues sin el pardo de tus ojos
mengua mi luna creciente.








.jpg)

