Acabo de despertar
un día más
lejos de pozos sin fondo,
acaban de estallar
una multitud de matices
que no se esconden,
que obsequian primaveras.
Se ha cerrado el negro libro
con páginas en blanco,
sin portada
y falto de argumento,
lejos de canes sordos
lamiendo heridas
con hambre vieja y deforme.
Despierta la sonrisa
en las copas de los árboles,
en la roca el agua del manantial
busca el estero.
Vislumbra el caminante el azul al albor,
aparece la memoria sin rencores,
sin presagio del viciado solipsismo.

Me quedo con esos últimos versos, también soy caminante, saludos.
ResponderEliminarUn saludo Mr. Madison
EliminarCamina por estos lares cuanto te plazca.
Saludos