Me he ensuciado las manos
en el limo,
he andado,
he hecho el camino.
Bebí el agua de la fuente,
calmé la sed.
La puerta abierta,
una luz.
Un soplo de brisa.
Colgué las llaves.
Vence el sueño, se orilla a ese borde que todo difumina. Puede la noche al verbo, al silencio, al gesto del beso. Llega tardío con esa pron...