Dibuja flores
de ciruelo el céfiro
en tu gala y estampa
el dócil pétalo en mi vista.
¿Son mis ojos
Eolo que se
sumerge quedo
en la tersura de tus corvas?
Brilla el sol
en el manto liso de tus hebras.
Un adiós sin despedida. Sin pañuelo . Un hasta nunca sin volver la vista. Un paso a otra parte. "© Joan Francesc Vivancos Gallego, 2010...
que floripondio estás últimamente, jajajajajajaja, es broma, precioso poema hermano
ResponderEliminarLas flores bonitas es lo que tienen.
EliminarMuy bonito Joan. Un beso
ResponderEliminarMuchas gracias Marina. Un beso.
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